Es evidente que las lesiones derivadas de la práctica deportiva representan un problema de salud debido a los importantes esfuerzos a que los deportistas someten a su organismo.
En las dos últimas décadas se ha observado un importante incremento de las lesiones derivadas de la práctica deportiva, debido al mayor tiempo dedicado a la práctica deportiva, así como al perfeccionamiento de los métodos diagnóstico.

La mayoría de lesiones deportivas, entre el 30 y el 50%, son debidas a excesos de utilización, es decir, se producen cuando la demanda de trabajo físico sobrepasa el nivel de tolerancia de la estructura anatómica implicada, debido a la repetición del mecanismo lesional.
Este tipo de lesiones son más frecuentes cuando el deportista no sigue un programa de entrenamiento correcto, varía su rutina de trabajo, aplica cambios súbitos de la intensidad o no realiza períodos de calentamiento y/o reposo, circunstancias que se producen fácilmente tanto en el amateur como competitivo.

Existen muchos factores que son potencialmente causa de estas lesiones, así podemos encontrar factores intrínsecos, como malas alineaciones y desequilibrios musculares, y factores extrínsecos, principalmente errores de entrenamiento.
Existe un importante número de condiciones que pueden producir sobrecarga y estrés en el cartílago articular, la mayoría de ellas son debidas a incongruencias de la articulación que crean un área de contacto anormalmente pequeña. Un incremento en la frecuencia y magnitud de las cargas explicarían cómo ciertas actividades deportivas experimentarían una alta incidencia de degeneración cartilaginosa, así procesos de flexo-extensión de la rodilla en el ciclismo o anteversión - retroversión del brazo en el baloncesto, podrían producir estrés articular. Las alteraciones del cartílago también pueden ser secundarias a un insulto molecular sobre la matriz de colágeno y proteoglicanos, como en la hemorragia intraarticular.

Histológicamente el cartílago está formado por una fase celular, los condrocitos, y por una matriz extracelular. La matriz del cartílago articular está compuesta por un 60% de fibras de colágeno y un 40% de gel de proteoglicanos interfibrilar con una gran afinidad por el agua.
El colágeno es el principal componente del tejido conectivo; estando localizado en tejidos como la piel, los tendones y los huesos. El colágeno, a diferencia del resto de proteínas del organismo, se caracteriza por el alto contenido en aminoácidos cíclicos, prolina e hidroxiprolina, conteniendo también una importante cantidad de glicina y alanina.

Las lesiones tendinosas se producen por la tracción intensa y sobre todo, repetida de un músculo sobre su tendón; esto produce la degeneración del tejido tendinoso y la disminución de su elasticidad. Se localizan principalmente en tendones correspondientes a grandes músculos; tendón de Aquiles, bíceps largo y distal y el cuadriceps rotuliano.

Tendinitis: Lesión en el cuerpo del tendón.
Entesitis: Lesión en la inserción del tendón con el hueso
Peritendinitis: Lesión en los elementos que envuelven el tendón y facilitan su deslizamiento.
Bursitis: Lesión inflamatoria de la bursa de los tendones, típica la del tendón de Aquiles.


Codo: Al igual que las restantes articulaciones, el codo puede presentar una patología especifica, entre las lesiones mas frecuentes en el codo se encuentran las Epicondalgias (codo de tenIsta), ya que es la que representa el porcentaje mas elevado de los padecimientos, el síndrome intra-articular y el síndrome neurógeno.
Los tres síndromes pueden ocurrir aisladamente o asociadas en un mismo individuo. Sinonimias: Epicondilitis. Tenis Elbow. Codo de tenista.
Hombro: ruptura del manguito rotador, capsulitis adhesiva, bursitis y sinovitis.


Rodilla: ruptura meniscal, lesiones ligamentarias, enfermedad degenerativa.


Cadera: luxación congénita, necrosis avascular, alteraciones sinoviales.


Tobillo: lesiones ligamentarias, tendinosas y traumáticas, sinovitis y bursitis, así como inestabilidad crónica.


Expresión ambas de una desorganización histoquímica del músculo sin lesión anatómica que en el primer caso se manifiesta por una tensión miostática mantenida, en el segundo, por un músculo que ha sobrepasado sus posibilidades de extensibilidad, sin ruptura de sus fibras.


Se producen por una solución de continuidad de más o menos cantidad de fibras musculares con producción de variables reacciones locales, según la extensión de la lesión y las características propias del sujeto que la padece. Son constantes la vasodilatación, el edema infiltrante y el derrame hemorrágico con posible formación de un hematoma.


Con solución de continuidad, en abundantes o en la totalidad de los fascículos de un músculo en el que los fenómenos vasculares locales son mucho más marcados que los observados en un simple tirón.


Las alteraciones reaccionales son menos importantes, por la mala irrigación del tendón, generalmente degenerado, aunque el aspecto clínico acostumbra a ser aparatoso por la índole intrínseca de la lesión.


Es la lesión por mecanismo directo. Presenta diferentes estadios entre contusiones benignas, simple aplastamiento de fibras musculares con moderada reacción vasomotora y las contusiones graves, producidas sobre el músculo contraído, en realidad son contusiones-desgarro o contusiones-rotura; estas contusiones graves cursan con importantes manifestaciones vasculares, en forma de contractura o en forma de "estupor" muscular, ampliamente extendidos y con fenómenos vasomotores, habitualmente de tipo vasoconstrictor.


También, el deporte de élite ha descubierto las ventajas de la Medicina Cuántica y la utiliza para la recuperación más rápida en el tratamiento de lesiones deportivas, y por el aumento de la capacidad y resistencia física que otorga este tratamiento.

El accionar sobre moléculas y células del Sistema Campo Cuántico permite al organismo restaurar y fomentar la actividad de los factores de crecimiento, los cuales están presentes en la sangre y el líquido sinovial y desarrollan un proceso clave en la recuperación de los tejidos.

El metabolismo, el crecimiento, los procesos regenerativos y curativos entre otros son controlados y mantenidos mediante mecanismos reguladores electromagnéticos. Los potenciales electromagnéticos de la actividad nerviosa y muscular y sus efectos secundarios, metabólicos y energéticos también son de fundamental importancia para el metabolismo celular.

Mediante múltiples efectos fisiológicos como la activación de las bombas de sodio- potasio, la mejora del riego sanguíneo, el aumento de la presión parcial de oxígeno, los efectos antitrombóticos y antiedemáticos, la activación de la síntesis de proteínas reparadoras y muchos otros procesos, se incrementan significativamente los procesos regenerativos y curativos.
Mediante la activación de las bombas sodio-potasio, se desacidifican las células más rápidamente y se activa el metabolismo. El aumento simultaneo del flujo sanguíneo consigue un transporte incrementado de los catabólitos y al mismo tiempo una mejoría simultanea del aprovisionamiento de oxígeno y de nutrientes.

Ante una lesión es aconsejable la pronta aplicación del Sistema Campo Cuántico, así se reducen rápidamente los traumas, se activa el metabolismo y se acelera el proceso de regeneración. Con esto se minimiza el tiempo de ausencias en el entrenamiento y en el trabajo, lo que finalmente conduce a un mayor rendimiento.

Mediante una regeneración mayor, especialmente en los músculos se pueden evitar ó reducir endurecimientos (acumulación de agua en iones de sodio en la célula) y pueden prevenirse sobre todo roturas fibrilares.

Una lesión fuerza al deportista a la inactividad. Un esfuerzo corporal demasiado grande lleva a la falta de oxígeno (metabolismo anaeróbico) y conduce a una hiperacidificación del tejido, las consecuencias son una merma en el rendimiento y tiempos de recuperación más largos.

Las lesiones deportivas pueden producirse después de haber dañado el tejido repetitivamente, según el tipo de deporte, sin haber hecho una regeneración suficiente ni una curación adecuada, lo que conduce a lesiones ó daños permanentes. Una óptima recuperación de estas lesiones del tejido puede prevenir daños deportivos y enfermedades degenerativas crónicas.

Son aconsejables aplicaciones antes y después del entrenamiento intensivo o de la competición, para obtener un mayor rendimiento físico, dado por el incremento de la cantidad de oxigeno en sangre, del aumento de la síntesis de proteínas, de una eficiente desintoxicación del organismo, de la activación del sistema inmunológico, mejoría del proceso tensión - distensión de la masa muscular, evitando calambres y complicaciones.

 

El Sistema Campo Cuántico supera ampliamente los estándares de tratamientos convencionales sobre las lesiones, por su amplio espectro de acción:

- Antiinflamatoria, Analgésica y Regenerativa.
- Mejora la circulación sanguínea, en especial la microcirculación.
- Aumento de la saturación de oxigeno.
- Estimula el metabolismo a nivel celular.
- Disminuye la edematización.
- Analgesia rápida y de larga duración.
- Favorece la formación de anticuerpos.
- Inmuno - estimulación.
- Incrementa en un 200% la formación de -ATP-
- Favorece la síntesis del colágeno.
- Incrementa la neo- vascularización.
- Reduce los tiempos de formación del callo óseo en fracturas.
- Fija el calcio en las trabéculas óseas.
- Acorta significativamente los tiempos de recuperación de las lesiones.
- No produce efectos adversos o secundarios, ni inicia ningún proceso iatrogénico.

Es 100% seguro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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